La rata negra se expande por Madrid y otras ciudades de España: ¿cuáles son los riesgos para la salud? ¿qué hay que hacer si se ven?

Según ha alertado la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), la población de rata negra en Madrid y en otras ciudades españolas como Valladolid ha aumentado notablemente en los dos últimos años. ¿Cuál es la situación actual de esta especie en nuestro país y cuáles son sus riesgos asociados?  

“Aunque haya 35 focos localizados en la ciudad, Madrid Salud cuenta con un programa especial de vigilancia e intervención desde que se detectaron los primeros casos en 2018″, cuentan a 20minutos fuentes del Departamento de Control de Vectores del Ayuntamiento de Madrid.

La confirmación de la presencia de esta especie de roedor derivó en la creación inmediata de un programa especial de vigilancia e intervención, en el marco de la gestión habitual en materia de prevención y control de ratas.

El contacto con la rata negra, como la de cualquier otra, debe ser evitado, de ahí “la necesaria información ciudadana y la adopción de medidas de vigilancia y de control para evitar toda fuente de contacto directo con estos animales”, explican las fuentes.

Esta rata actúa como vector transmisor de enfermedades zoonóticas

Todas las especies animales de vida libre, bajo determinadas circunstancias, pueden entrañar algún tipo de peligro para la seguridad y/o la salud, y “en ese contexto general el objetivo es ser prudente y evitar contactos innecesarios entre el hombre y la fauna de vida libre”, señalan los expertos.

Según ANECPLA, la ratas negras tienen capacidad de actuar como vectores transmisores de graves enfermedades zoonóticas tales como la enfermedad de Weil, la leptospirosis, la salmonelosis o el hantavirus, entre otras muchas.

Hasta donde saben las autoridades, no se ha producido ningún aviso ni comunicación por parte de hospitales públicos o privados de problema alguno con este tipo de roedor.

Al parecer, esta rata rehúye de las personas y no accede normalmente al alcantarillado, lo que reduce riesgos derivados de la contaminación fecal. “La situación sanitaria española es muy buena”, indican las fuentes.

Respecto a un eventual incidente de mordedura, no se considera un tipo de problema probable, “puesto que las ratas negras no son animales agresivos”, explican los expertos. En todo caso, cualquier sospecha de mordedura o arañazo con un roedor debe ser puesta en conocimiento de profesionales sanitarios.

Si hay avistamiento, hay que dar aviso a los servicios municipales

Si hay visionado o avistamiento la recomendación de dar aviso a los servicios municipales, indican las fuentes. Para ello, se puede utilizar cualquiera de los canales o plataformas online o presenciales que tiene habilitadas el Ayuntamiento de Madrid para estos casos. “Los avisos son atendidos rápidamente”, dicen.

En cuanto a qué hacer para no favorecer el incremento de estos roedores, los ciudadanos deben conocer la importancia de un adecuado cumplimiento de las normas de convivencia y, muy especialmente, de aquellas relacionadas con la adecuada gestión de las basuras y de cualquier otro tipo de residuos (para evitar generar comida accesible a roedores), la adecuada conservación de edificios (de manera que no tengan facilidades de acceso a interiores ni a las zonas verdes comunes) y la solicitud cuanto antes de ayuda profesional (control de plagas) en aquellas situaciones en las que se sospeche de la existencia de infestación.

Es importante que se sigan estas recomendaciones, ya que este roedor se mueve por jardines y zonas verdes que se encuentran cerca de colegios y de parques infantiles.

Por su parte, las medidas que se llevan a cabo por parte del Ayuntamiento son buscar activamente localizaciones, colaborar con las asociaciones profesionales de operadores o empresas de control de plagas, gestionar la información ciudadana y el tratamiento y el seguimiento de los espacios afectados con competencia de intervención municipal.

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