Consultorio de Psicología: “Mi pareja rechaza hablar de ser padres o comprar casa, no vamos en la misma dirección”

Ya puedes leer aquí la nueva entrega del consultorio de Psicología con el que 20minutos pretende ayudar a resolver las dudas y dificultades que puedan tener los lectores (con los amigos, la pareja, la familia, en el trabajo…).

Para plantear tu problema escribe un correo electrónico a consultoriopsicologia@20minutos.es. Aquí tienes las respuestas que ha dado a las cuestiones de esta semana nuestra experta, Mª Jesús Álava Reyes.

Cachetes con las bragas bajadas

PREGUNTA Soy Elena. Mi pregunta es acerca de un pequeño incidente que tuve hace unos días. Básicamente es sobre las diferencias culturales en la educación de los hijos.

Tengo una hija de 13 años. Se ha hecho amiga de otra niña de su misma edad, de origen colombiano. Es una chica muy educada y agradable. Conozco a su madre, que también tiene un carácter muy afable y cariñoso. Solemos pasar bastante tiempo todas juntas.

El problema surgió hace unos días, cuando la amiga de mi hija y su madre estaban de visita en nuestra casa. En un momento dado la madre tuvo una pequeña discusión con su hija y lo resolvió con un par de cachetes en el culo con las bragas bajadas. Mi hija y yo lo vimos y no dijimos nada.

Estoy dudando si hablar con la madre para decirle que castigar así a las niñas no está bien visto aquí en España. Quizá en su país sean sus costumbres, no sé si respetar su forma de hacer las cosas. Muchas gracias por su ayuda. 

RESPUESTA DE LA EXPERTA En efecto, es un tema delicado, donde el componente cultural juega un papel importante.

En este caso sí que conviene que hable con la madre y le diga que usted respeta su actuación y que ella sabrá cómo debe educar a su hija, pero que ese tipo de manifestaciones (cachetes con las bragas bajadas…) no las haga en público, pues correrá el riesgo de que alguien no sea tan respetuoso como usted y le llame la atención.

Por otra parte, ese tipo de conductas, para la niña, cuando se realizan en presencia de otras personas pueden resultar humillantes; lo que en su casa le puede parecer normal, porque es lo que ha visto siempre, en otro sitio le puede producir vergüenza y vejación.

Es un tema delicado, pero intente decírselo con el máximo tacto, para que esa mamá se dé cuenta de que lo hace por su bien y por el bien de su hija.

Cuñado enamorado de mí

PREGUNTA El marido de mi hermana lleva años enamorado de mÍ y me lo confesó hace poco; llevo eso en mi conciencia, él siempre ha sido respetuoso y quiere mucho a mi hermana, lleva años con ella, es muy bueno con la familia pero no sé qué le pasó.

¿Usted cree que hago mal en no decirle algo a mi hermana o a mi madre?

RESPUESTA DE LA EXPERTA Usted tiene que tener muy claro dónde está el límite, dónde sitúa esa línea roja que no le va a permitir pasar a su cuñado. A veces estas situaciones implican no solo una conversación clara, con palabras inequívocas, que seguro que usted ya se las ha dicho, implican también una actitud tajante.

Es decir, si cree que él piensa que en algún momento, de tanto insistir, usted va a ceder, convendrá que su actitud con él sea más distante, para no dar lugar a equívocos.

En definitiva, si usted cree que lo puede controlar, adopte una actitud muy firme para que el tema en ningún momento se le vaya de las manos. Para ello debe actuar con total transparencia y honestidad. Sea usted coherente, y quizás no sea necesario comentar el tema a su familia; pero si en algún momento se siente acosada, recuerde que su lealtad es con su hermana y su madre, no con él.

Sin planes de futuro

PREGUNTA Mi cabeza es mundo de dudas y de miedos, he llegado a la conclusión de que estoy evitando algo que algún día llegará. Soy una mujer de 32 años, mi pareja y yo vamos a hacer 3 juntos (él tiene 39).

Somos una pareja bastante completa, nos llevamos fenomenal, nos reímos, no discutimos apenas, es todo ideal en nuestro día a día excepto cuando ya aparece el tema de comprarnos una casa, casarnos o tener hijos.

Cuando comenzamos a salir una de las primeras conversaciones que saqué fue la de tener hijos y él me contestó que por ahora no quería, que en un futuro sí. “Perfecto, piensa igual que yo”, dije para mí.

A día de hoy sale el tema con nuestro grupo de amigos y él no llega a decir delante de nadie que no pero hace comentarios, pone caras cuando se le pregunta algo… total, que sé perfectamente que no quiere tener hijos; casarse desde el primer día me dijo que no quería, ahí no voy a entrar pero a parte de los niños viene el tema de comprar una casa.

Actualmente estoy viviendo en un pueblo bastante lejos de donde yo vivía habitualmente, no estoy a gusto, no me gusta, estoy sola, no conozco a nadie, tardo mucho en llegar al trabajo, y lo que más me duele es haber tenido que renunciar a estar con mi perra, la he tenido que dejar con mis padres porque nosotros salimos a las 5 de la mañana de casa y volvemos a las 15 horas (y hay días que a las 18) y no puedo dejarla sola tanto tiempo.

Para mí son todo cosas negativas, tras el confinamiento lo pase muy mal porque me quería ir definitivamente, pero llegamos a un ‘acuerdo’. Nos quedamos aquí una temporada ya que pagamos poco de alquiler, ahorramos y nos compramos un piso, parecía estar todo claro hasta que en una conversación con un amigo sobre la compra de pisos o alquileres parecía ser que yo era la única que pensaba en comprarme un piso.

Él hablaba como si no fuera a comprarse nunca una casa, me quedé alucinada, hablé con él y como últimamente lo que hace es enfadarse, no querer hablar del tema y evitarlo, ahora me siento engañada.

Creo que intenta alargar el tiempo con excusas pero a la vez engañándome, veo que va a pasar el tiempo y que realmente no queremos lo mismo en una pareja. Algo que tendría que ser una felicidad para los dos, compartir sueños, formar un futuro juntos y no se qué hacer.

Veo que si no cedo, como he hecho con mi perra, lo perderé; pero si cedo voy a tirar por el suelo mis deseos de ser madre, de vivir en mi Bilbao, casarme y comprarme un hogar…

No sé qué puedo hacer, nos queremos muchísimo pero creo que esto no va en la misma dirección. ¿Podéis darme algún consejo?

RESPUESTA DE LA EXPERTA Lleváis tres años juntos, tiempo más que suficiente para que cada uno tenga claro lo que quiere.

La actitud de tu pareja de enfadarse cuando sacas los temas que para ti son vitales nos indica claramente que no quiere abordarlos, que no quiere afrontarlos y que su única estrategia es dejar pasar el tiempo.

Hay circunstancias que ponen a prueba la viabilidad de una pareja, y ese es vuestro caso.

El tener o no hijos es un tema esencial, que no se puede imponer por ninguna de las dos partes, pero que de no compartirse, de no coincidir, implica que la relación no tiene mucho recorrido.

El tema de comprar una casa de nuevo conlleva compartir un proyecto común, planificar e invertir en vuestro futuro; si su actitud de nuevo es rehuir esta conversación, parece claro que su implicación no es la misma que la tuya.

En definitiva, le puedes plantear si piensa que necesitáis ayuda profesional para abordar este tema, pero si ves que de nuevo rehúye hablarlo con calma y en profundidad, conviene que te plantees y le plantees una fecha límite para tomar una decisión definitiva.

En cualquier caso, es un tema muy delicado, y como tal, y porque se da en muchas parejas, lo abordo en detalle en el libro ‘Amar sin sufrir’; ahí verás cómo aplicar las pautas que expongo a vuestra situación, para que tengas la tranquilidad de que estás realizando un análisis muy objetivo, que te permita tomar la mejor decisión.

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